Podcaster con auriculares piensa frente al micrófono si el invitado que le proponen encaja en su pódcast

Cómo saber si un invitado que te proponen merece un episodio

Hay semanas en que la bandeja de entrada de un pódcast se parece al buzón de casa: mucha propaganda, alguna factura y, de vez en cuando, una carta que de verdad te interesa. Y como pasa con el buzón, la tentación es tirarlo todo a la papelera sin abrir.

Hace poco nos llegó una de esas propuestas. Un chaval jovencísimo, con su usuario de redes por delante, que publica a diario consejos para ligar, tiene newsletter y ha sacado un libro sobre el tema. Todo eso en el primer párrafo. Lo que no aparecía por ningún lado era por qué los oyentes de un programa concreto iban a querer escucharle durante una hora.

Ese hueco es el que importa. Un episodio con invitado se queda en tu catálogo durante años: alguien lo encontrará buscando en Spotify mucho después de que el libro haya dejado de venderse y la newsletter haya cerrado. Por eso el filtro merece algo más que un vistazo cansado un domingo por la noche.

Estos son los tres perfiles que más se repiten, y lo que debería traer una buena propuesta para que puedas decidir rápido.

El invitado que solo viene a vender

Casi todos los expertos tienen algo que vender: un libro, una consultora, un curso, una empresa. Eso por sí solo no descalifica a nadie, y si lo hiciera te quedarías sin invitados. La pregunta útil es otra: si quitas el producto de la conversación, queda episodio?

La propuesta suele delatarlo antes de grabar. El producto aparece antes que la persona. Los temas que sugiere son, uno detrás de otro, las funcionalidades de lo que vende. Pide el enlace en la descripción como condición, o quiere que el episodio salga en una fecha concreta porque coincide con un lanzamiento. Esto último tiene además un problema técnico: un episodio atado a un lanzamiento envejece en semanas, y tu catálogo vive de los episodios que siguen sirviendo dentro de dos años.

El coste de equivocarte aquí no se ve en las descargas de ese episodio. Se ve en la confianza. Tus oyentes te escuchan como escuchan a un amigo que les habla al oído, y aceptan sin problema una cuña patrocinada porque está declarada. Lo que les sienta mal es el anuncio disfrazado de entrevista. Un amigo que te recomienda algo cada semana deja de ser un amigo bastante rápido.

El que ya lo ha contado todo

Cuando alguien saca un libro, suele hacer gira. Quince pódcast en tres meses, la misma charla, las mismas tres anécdotas en el mismo orden. Cada entrevista por separado está bien. El problema es que una parte de tus oyentes escucha también los otros programas de tu temática, y ya se sabe el final.

Presentador e invitada graban una entrevista de pódcast con micrófonos en un estudio

Comprobarlo cuesta cinco minutos. Busca su nombre en Spotify, en YouTube y en algún directorio de pódcast, y mira cuántas entrevistas ha dado últimamente y con qué títulos. Si los títulos se parecen entre sí, la conversación también se va a parecer. Ya que estás, pon diez minutos de una de ellas. Aprendes muchísimo de cómo habla alguien: si responde en un minuto o se lanza a un monólogo de cinco, si escucha la pregunta o la usa de trampolín para su discurso.

Hay otra versión de este perfil, más difícil de detectar: el experto genérico. ‘Liderazgo’, ‘transformación digital’, ‘crecimiento personal’. Temas tan amplios que caben en cualquier programa, y precisamente por eso no aportan nada al tuyo. Pídele un caso concreto, algo que haya visto con sus propios ojos. Si no aparece, el episodio va a ser una charla de LinkedIn leída en voz alta.

El que cancela dos veces

La primera cancelación puede ser una incidencia: una urgencia familiar o un viaje que se retrasa. La segunda ya es información. Te está diciendo que tu programa no está entre sus prioridades, y quien no prioriza la grabación tampoco suele prepararla.

Parte de esto se previene con poco. Una confirmación por escrito 48 horas antes, los requisitos técnicos enviados con la invitación (micrófono, auriculares, un sitio sin eco) y no al final, y un episodio de reserva en la recámara para que una cancelación no te deje la semana en blanco.

Y si llega la segunda, no hace falta drama. Un mensaje amable diciendo que lo retoman cuando tenga más margen cierra la puerta cordialmente. Muchas veces ese invitado vuelve meses después, con tiempo y con ganas, y entonces sí sale un buen episodio.

Qué debe traer una buena propuesta

Una propuesta bien hecha te ahorra todo el trabajo de detective de arriba. Si trae esto, decides en dos minutos:

Podcaster con auriculares toma notas mientras revisa la propuesta de un invitado en el portátil
  • Quién es, en dos líneas. Lo que hace y en qué es bueno. Los premios y los cargos, si acaso, al final.
  • Por qué a tus oyentes. Una frase que conecte a esta persona con tu programa en concreto. Si la frase es válida para cualquier pódcast, no vale para el tuyo.
  • Tres ángulos de conversación, y al menos uno que no haya contado en otras entrevistas.
  • Un enlace a una entrevista anterior, para que oigas cómo habla antes de comprometer una hora de grabación.
  • Qué tiene que vender, dicho claramente. Libro, empresa, curso. Declarado desde el principio, decides tú cuánto espacio le das, todos están de acuerdo y nadie se lleva sorpresas.
  • Disponibilidad y formato: fechas posibles, audio o vídeo, remoto o presencial.
  • Foto y enlaces, listos para la carátula y las notas del episodio.

El punto que más se olvida es el quinto, y es el que más tranquilidad da. Una propuesta que esconde el interés comercial te obliga a descubrirlo grabando, que es el peor momento posible. Una que lo pone sobre la mesa te trata como lo que eres: el editor de tu programa.

Decir que no también es editar

Cada invitado que rechazas protege a los que sí entran. Tu lista de episodios es lo primero que ve un oyente nuevo, y juzga el programa entero por lo que encuentra ahí.

En PodMarketing hacemos este filtro antes de escribirte, con fichas como la de arriba. Si un perfil no encaja con tus oyentes, no llega a tu bandeja. Cuéntanos qué invitados buscas.